Planeación en la Empresa Arquitectónica

Uno de los factores que deben de tomar en cuenta los empresarios de la construcción y los arquitectos es la administración, ya que cientos de proyectos inmobiliarios y de infraestructura han quedado varados por falta de conocimiento de los elementos básicos de la misma, pero como todo proceso administrativo debe circunscribirse a los cinco principios de la administración:

  1. Planeación
  2. Organización
  3. Dirección
  4. Coordinación
  5. Control

Sin embargo, considero ampliar un poco más, lo que significa que cada etapa de la administración debe tener un lenguaje común para todos, y dentro de ella, en especifico la “Planeación”.

Se ha dicho que mientras la previsión estudia lo que puede hacerse: pre–ve las condiciones en que deberá desarrollarse nuestra futura acción administrativa con base en esas previsiones, la planeación fija con precisión lo que va a hacerse. “La planeación consiste, por lo tanto, en fijar el curso concreto de acción que ha de seguirse, estableciendo los principios que habrán de orientarlo, la secuencia de operaciones para realizarlo y las determinaciones de tiempos y de números, necesarias para su realización ” . Planear es hacer que ocurran cosas que de otro modo, no habrían ocurrido. Planear es tan importante como hacer, porque:

  1. La eficiencia, obra de orden, no pude venir del ocaso, de la improvisación
  2. Así como en la parte dinámica, lo central es dirigir, en la mecánica el centro es planear: si administrar es hacer a través de otros, necesitamos primero hacer planes sobre la forma como esa acción habrá de coordinarse
  3. Lo que en la previsión se descubrió como posible y conveniente, se afina y corrige en la planeación
  4. Todo plan tiende a ser económico; desgraciadamente, no siempre lo parece, porque todo plan consume tiempo
  5. Todo control es imposible si no se compara con un plan previo. Sin plan, se trabaja a ciegas

Los principios de la planeación son tres y son los siguientes:

  1. Principio de la precisión: los planes no deben hacerse con afirmaciones vagas y genéricas, sino con la mayor precisión posible, porque van a regir acciones concretas
  2. Principio de la flexibilidad: dentro de la precisión establecida en el principio anterior todo plan debe dejar margen para los cambios que surjan en éste, ya en razón de la parte imprevisible, ya de las circunstancias que hayan variado después de la previsión
  3. Principio de la unidad: los planes deben ser de tal naturaleza, que pueda decirse que existe uno solo para cada función; y todos los que se aplican en la empresa deben estar, de tal modo coordinados e integrados, que en realidad pueda decirse que existe un solo plan general

Todo plan preciso debe prever, en lo posible, los varios supuestos o cambios que puedan ocurrir:

  1. Ya sea fijando máximos y mínimos, con una tendencia central entre ellos, como lo más normal
  2. Proveyendo de antemano caminos de substitución, para las circunstancias especiales que se presenten
  3. Estableciendo sistemas para su rápida revisión. Si el plan es principio de orden, y este requiere la unidad de fin, es indiscutible que los planes deben coordinarse jerárquicamente, hasta formar finalmente uno solo

Por: Mtro. Alejandro Viramontes Muciño

Fuente: Administración y Tecnología para el Diseño (UNAM)